Rex Heuermann, un asesino en serie estadounidense, ha sido condenado a cadena perpetua por los crímenes conocidos como los “asesinatos de Gilgo Beach”. La sentencia fue dictada tras años de investigación policial que culminaron con su arresto hace tres años. Heuermann, de 62 años, se declaró culpable en abril de haber asesinado a ocho mujeres en una playa cerca de Nueva York. Los asesinatos, que ocurrieron a lo largo de varios años, generaron una intensa búsqueda y preocupación pública. La condena representa el cierre de un caso que mantuvo en vilo a las autoridades y a la comunidad. El fallo judicial busca impartir justicia a las víctimas y sus familias.