El presidente serbio, Aleksandar Vucic, ha calificado de "estúpida, como de costumbre" la crítica de la Unión Europea tras los homenajes realizados al general Ratko Mladic, condenado por crímenes de guerra. La reacción del mandatario se produce después de que la comisaria europea de Ampliación cancelara una visita a Belgrado en señal de protesta por la "glorificación" de Mladic tras su fallecimiento. Vucic no ha mostrado arrepentimiento por los homenajes, que generaron indignación internacional. La cancelación de la visita de la comisaria europea agrava las tensiones entre Serbia y la UE, complicando las negociaciones de adhesión del país balcánico. Este incidente subraya las profundas divisiones sobre el legado de las guerras de los Balcanes. La respuesta de Vucic demuestra una postura desafiante hacia las demandas de la UE en materia de rendición de cuentas por los crímenes de guerra.