El equipo de fiscales del TOK se reincorpora a sus puestos de trabajo habituales. Simultáneamente, la Fiscalía Superior ha iniciado una investigación centrada en el uso de un cañón sónico. El objetivo principal es determinar la magnitud de los daños causados al sistema legal y administrativo. Se analiza específicamente la aplicación práctica de las denominadas "leyes de Mrdić". El proceso busca esclarecer si estas normativas afectaron la integridad de las instituciones. Las autoridades evalúan las consecuencias directas de estas prácticas en el funcionamiento judicial. El caso permanece bajo escrutinio para desglosar la responsabilidad de los implicados.