La aerolínea de bajo coste Wizz Air ha expresado su preocupación por recientes modificaciones en la regulación del transporte aéreo en Serbia. La compañía advierte que estos cambios podrían obligarla a cesar sus operaciones en Belgrado, la capital serbia. Wizz Air no ha detallado específicamente qué aspectos de la nueva normativa le resultan problemáticos, pero sí ha señalado un impacto negativo en su viabilidad comercial. Las autoridades de la Unión Europea, a través de Bruselas, han comenzado a examinar la situación para determinar si la regulación serbia cumple con los acuerdos bilaterales de aviación entre Serbia y la UE. Esta revisión se produce tras la denuncia formal presentada por Wizz Air ante las autoridades europeas. El futuro de las operaciones de Wizz Air en Serbia, y potencialmente el acceso a vuelos de bajo coste para los ciudadanos serbios, está ahora en incertidumbre. La decisión de Bruselas podría tener implicaciones significativas para el sector aéreo en la región.