Por primera vez, los aficionados serbios no podrán ver todos los partidos del Mundial de Fútbol a través del servicio público de radiotelevisión RTS. A pesar de que RTS es financiada con fondos públicos, la totalidad de los encuentros del torneo se transmitirán a través de Arena Sport. Esta situación ha generado controversia, ya que los ciudadanos contribuyen a RTS pero deben recurrir a una plataforma de pago para acceder a la cobertura completa del Mundial. La decisión implica que una parte significativa de los partidos no estará disponible en la televisión pública. Arena Sport, por lo tanto, se convierte en la principal vía para seguir el campeonato mundial en Serbia. La medida ha suscitado debate sobre el acceso a eventos deportivos de interés nacional y la función del servicio público.
