El diputado de la Asamblea Nacional de la República Srpska, Nebojša Vukanović, declaró a N1 que Slaviša Kokeza, figura clave en el fútbol serbio, teme cruzar el río Drina. Esta afirmación sugiere un miedo a represalias por parte de Aleksandar Vučić, el presidente de Serbia. Vukanović insinúa una conexión entre el crimen organizado, el fútbol y la política en la región. La declaración implica que Kokeza podría tener información comprometedora o estar involucrado en actividades ilícitas que lo hacen vulnerable a la presión política. Se percibe un clima de intimidación y un posible intento de silenciar a Kokeza. Este incidente levanta interrogantes sobre la influencia de Vučić y la corrupción en el deporte y la vida política serbia. La situación plantea preocupaciones sobre la libertad de movimiento y la seguridad de individuos considerados críticos o potencialmente perjudiciales para el gobierno.