La primera ministra serbia, Ana Brnabić, ha acusado a los manifestantes de orquestar una campaña de desinformación en torno al incidente conocido como ‘zvučni top’ (cañón de sonido). Según Brnabić, esta campaña se basó en una mentira planificada con tres objetivos principales. Estos objetivos serían la deshumanización del presidente Aleksandar Vučić, la profundización de la división social dentro de Serbia y el aumento de la presión internacional sobre el país. La jefa del gobierno serbio no ha proporcionado pruebas concretas que respalden estas acusaciones. El incidente del ‘zvučni top’ ha generado controversia y protestas en Serbia, aunque los detalles exactos siguen siendo objeto de debate. La reacción de Brnabić se produce en un contexto de tensiones políticas internas y externas.