El presidente del Partido Demócrata (DS) de Serbia, Srđan Milivojević, criticó duramente el debate parlamentario actual, calificándolo de una fachada. Según Milivojević, este debate sirve para que el régimen, al que describe como mafioso, pretenda proyectar una imagen de estado respetable y democrático. El líder opositor argumenta que la discusión en la Asamblea Nacional ya no es un espacio genuino para la confrontación y la lucha contra la corrupción. Milivojević considera que el gobierno utiliza el parlamento como una herramienta de legitimación, distrayendo la atención de problemas más profundos. La declaración del DS se produce en un contexto de crecientes tensiones políticas en Serbia y acusaciones de falta de transparencia en la gestión pública. El partido busca denunciar lo que percibe como un intento de encubrir actividades ilícitas a través de una apariencia de normalidad institucional.
