La madre de Nina Rakić, una bebé de siete meses que falleció repentinamente, ha expresado serias dudas sobre la atención médica recibida, sugiriendo una posible negligencia. La niña fue llevada al hospital por un resfriado común, pero su estado se deterioró rápidamente. La familia cuestiona las acciones del personal médico y la falta de una investigación exhaustiva sobre las circunstancias de la muerte de Nina. El caso ha generado conmoción en la comunidad local, cerca de Smederevska Palanka, y ha puesto de relieve las preocupaciones sobre la calidad de la atención sanitaria pediátrica. La madre de la bebé insiste en que, si la muerte de un niño no es suficiente para iniciar una investigación, no sabe qué lo sería. Las autoridades no han emitido una declaración oficial sobre el inicio de una investigación formal hasta el momento.
