El gobierno serbio ha aprobado un plan de desarrollo espacial para una zona minera y metalúrgica en el este del país. Mirko Popović, de la Plataforma para el Desarrollo Social, ha denunciado que esta decisión implica una aprobación tácita de la devastación causada por la mina de Ziđin. Popović afirma que se ha dictado una "sentencia" para Selište, una localidad afectada por la actividad minera. Considera que la aprobación proviene de instancias superiores a las instituciones locales, sugiriendo una influencia externa en la decisión. La plataforma advierte sobre los impactos ambientales negativos de la expansión minera en la región. La decisión ha generado preocupación entre activistas y residentes locales, quienes temen por la salud pública y el medio ambiente. Se espera que el plan facilite nuevas inversiones en el sector minero, pero también intensifique las protestas y el escrutinio público.