Los agricultores de frambuesas en Serbia se enfrentan a una escasez crítica de trabajadores para la temporada de cosecha actual, a pesar de prever una producción abundante. Ofrecen un salario de 50 euros diarios, junto con alojamiento y tres comidas incluidas, como incentivo. La falta de mano de obra amenaza con comprometer la recolección de la fruta. Esta situación ha llevado a una búsqueda activa de trabajadores, posiblemente a nivel europeo. La oferta busca cubrir la demanda laboral para asegurar el éxito de la cosecha de frambuesa serbia. Se desconoce el alcance exacto de la escasez y las razones detrás de ella.