El ministro de Salud serbio, Zlatibor Lončar, ha generado controversia al comparar el Hospital General de Nueva Pazar con una estación de taxis, alegando inactividad por parte de los médicos. Esta declaración ha provocado indignación entre el personal médico, quienes denuncian presión política desde altos niveles del gobierno. Los médicos afirman que el ministro está siendo presionado desde la cima y que sus comentarios son insultantes. Argumentan que están trabajando arduamente a pesar de las difíciles condiciones y la falta de recursos. La situación refleja tensiones existentes dentro del sistema de salud serbio y las acusaciones de interferencia política. La declaración ha abierto un debate sobre la calidad de la atención médica y las condiciones laborales de los profesionales de la salud en la región. Se espera una respuesta formal por parte de las asociaciones médicas ante estas acusaciones.