Serbia y la petrolera MOL han alcanzado un acuerdo tras meses de negociaciones, estableciendo los términos de un posible acuerdo en torno a la venta de la empresa petrolera NIS. Contrario a lo que podría pensarse, Serbia no será la vendedora en esta transacción, sino que actuará en otra capacidad. Los detalles específicos del acuerdo no se han revelado completamente, pero se entiende que facilitará el proceso de venta. La pelota ahora está en el tejado de Moscú, ya que se espera que Rusia, accionista actual de NIS, tome una decisión sobre la venta. Este acuerdo representa un paso significativo en la reestructuración del sector energético serbio. Se anticipa que la decisión final de Moscú tendrá un impacto considerable en la economía de Serbia y en la configuración del mercado regional de energía.