En Serbia, los hogares con medidores de doble tarifa experimentan variaciones en el precio de la electricidad según la hora del día. El sistema divide el consumo en tarifas más altas y más bajas, comúnmente conocidas como "cara" y "barata". La hora a partir de la cual se aplica la tarifa más baja difiere según la zona en la que se encuentre cada hogar. Algunas zonas disfrutan de precios reducidos a las 22:00, mientras que otras deben esperar hasta la medianoche. Esta diferencia en las zonas horarias genera confusión entre los consumidores, quienes desean comprender a qué tarifa tienen acceso. El objetivo del sistema es incentivar el consumo durante las horas de menor demanda, reduciendo la carga en la red eléctrica nacional.