Un policía en Seúl ha sido acusado sin prisión preventiva por presuntamente intentar encubrir un delito de conducir bajo los efectos del alcohol cometido por un exalumno universitario. La investigación reveló que el oficial instruyó a un conocido para que eliminara la tarjeta de memoria del dispositivo de grabación del vehículo, que contenía pruebas del incidente. Se le acusa de obstrucción a la justicia y de intentar alterar pruebas. El caso ha generado controversia debido a la posición del acusado como agente de la ley. Las autoridades han confirmado que el policía ha sido suspendido de sus funciones mientras se desarrolla el proceso judicial. Se espera que el juicio determine el alcance de su participación en el encubrimiento y las posibles consecuencias legales. La fiscalía busca una condena ejemplar para disuadir futuras conductas similares.
