Las protestas en el centro de conteo de votos de Jamsil, Seúl, continúan durante su tercer semana, específicamente 20 días, tras denuncias de irregularidades en las elecciones locales del 6 de junio. El origen de las manifestaciones radica en la escasez de papeletas de voto reportada en algunos centros de votación. Los manifestantes alegan posibles fraudes electorales y exigen una investigación exhaustiva. El foco de la protesta se centra en el pabellón de balonmano del Parque Olímpico. La situación ha generado tensiones y debates sobre la transparencia del proceso electoral en Corea del Sur. Hasta el momento, no se han reportado incidentes violentos, pero las autoridades mantienen la vigilancia en la zona.