Las autoridades de Seúl han iniciado la construcción de un túnel de drenaje pluvial subterráneo de 4.5 kilómetros bajo el río Dorimcheon, una zona históricamente vulnerable a las inundaciones repentinas durante las lluvias torrenciales. Este proyecto forma parte de un esfuerzo más amplio para fortalecer la infraestructura de defensa contra inundaciones de la ciudad. El túnel, de gran profundidad, está diseñado para gestionar eficazmente el aumento del nivel del agua durante episodios de fuertes precipitaciones. Se espera que reduzca significativamente el riesgo de inundaciones en las áreas circundantes al río Dorimcheon. La construcción de esta infraestructura representa una inversión importante en la resiliencia climática de la capital surcoreana. El proyecto busca mitigar los daños causados por eventos climáticos extremos cada vez más frecuentes.
