Tras la clasificación de Senegal para los octavos de final del Mundial 2026, resurge el debate sobre la situación contractual del seleccionador, Pape Thiaw. El exdirigente deportivo Mbaye Jacques Diop considera que varios asuntos administrativos, incluyendo el pago de primas, debían haberse resuelto antes del inicio de la competición para evitar distracciones. Diop critica que Thiaw esté dirigiendo al equipo nacional sin un contrato formalmente finalizado, lo que compromete a la Federación Senegalesa de Fútbol (FSF), al Ministerio de Deportes y al propio entrenador. El analista deportivo cuestiona la falta de garantías contractuales para Thiaw y la gestión administrativa en general. Además, plantea interrogantes sobre el financiamiento de las selecciones nacionales, sugiriendo que las federaciones con mayores recursos económicos deberían asumir el pago de los salarios de los entrenadores para aliviar las finanzas públicas. La situación pone de relieve la necesidad de una mayor transparencia y organización en la gestión del fútbol senegalés.
