La selección senegalesa sufrió su segunda derrota consecutiva en la Copa del Mundo 2026 ante Noruega en el MetLife Stadium. El partido reveló fallos importantes de jugadores clave en momentos cruciales, debilitando al equipo desde dentro. Errores individuales de jugadores experimentados, como Kalidou Koulibaly e Idrissa Gueye, resultaron en goles para Noruega. Koulibaly mostró inseguridad en defensa, mientras que Gueye perdió el balón en una zona peligrosa, contribuyendo al segundo gol noruego. La falta de liderazgo y la dilución de responsabilidades dentro del equipo fueron evidentes. El desempeño de Sadio Mané también fue cuestionado, sumándose a la decepción general. El entrenador Pape Thiaw esperaba un mayor apoyo de sus jugadores más experimentados, pero estos no lograron responder a las expectativas.