El presidente senegalés Bassirou Diomaye Faye se reunió el sábado con el líder religioso Cheikh Ndiguel Sène para discutir el papel crucial de los guías religiosos en la educación y orientación de la juventud senegalesa. La reunión se centró en cómo estos líderes pueden influir positivamente en las familias y comunidades, llegando a jóvenes que los programas gubernamentales no alcanzan fácilmente. El presidente Faye elogió la labor de Sène en la educación espiritual y moral de los jóvenes, reconociendo su influencia y el respeto que le profesan sus seguidores. Destacó además su contribución a la cohesión nacional, debido a su cercana relación con las familias y su capacidad para conectar con sectores de la población de difícil acceso. Esta audiencia forma parte de una serie de conversaciones entre el gobierno y las autoridades religiosas del país. Faye busca fortalecer el rol de los líderes religiosos como agentes de educación, orientación y sensibilización para las nuevas generaciones.