La selección senegalesa sufrió una dolorosa derrota ante Noruega en un partido de clasificación para el Mundial 2026. La atención se centró en Ibrahim Mbaye, un joven jugador de 17 años que optó por representar a Senegal, a pesar del interés de Francia. Mbaye, conocido por su alegría en el campo, se mostró visiblemente afectado por la derrota, llegando a postrarse en el césped en un gesto de profunda decepción. Imágenes de su angustia se viralizaron en redes sociales, conmoviendo a los aficionados senegaleses. Muchos seguidores expresaron su frustración y cuestionaron la decisión del entrenador de no titularlo. El joven delantero, muy querido por la afición, ha demostrado un fuerte compromiso con la selección senegalesa, priorizando su conexión emocional con el país de sus raíces. Su reacción refleja la intensidad con la que vive la camiseta de los Leones.
