El Banco Mundial ha recortado significativamente sus proyecciones de crecimiento para Senegal, estimando ahora un 2,2% para 2026. Esta revisión a la baja se atribuye a la existencia de una “deuda oculta” y a la suspensión de financiamiento por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI). La situación genera preocupación sobre la estabilidad económica del país africano. El informe del Banco Mundial señala estos factores como obstáculos importantes para el desarrollo económico senegalés. La noticia fue reportada por SeneNews, un medio de comunicación que requiere suscripción para acceder al contenido completo del artículo. La reducción de las previsiones podría tener implicaciones en la inversión extranjera y en la capacidad del gobierno para implementar políticas de desarrollo. La deuda oculta representa un desafío adicional para la gestión económica del país.