La agencia calificadora Moody’s ha degradado nuevamente la calificación soberana de Senegal, bajándola de Caa1 a Caa2 con una perspectiva negativa. Esta es la quinta rebaja en poco más de un año, reflejando una creciente desconfianza del mercado en la capacidad del país para cumplir con sus obligaciones financieras. Moody’s justifica la decisión por un mayor riesgo de incumplimiento debido a tensiones de liquidez persistentes y dificultades en el refinanciamiento de la deuda. La agencia también destaca el alto nivel de endeudamiento del país y la dependencia de los mercados financieros regionales. A pesar del progreso en las negociaciones con el FMI, la falta de financiamiento concesional limita las opciones de Senegal. Esta serie de degradaciones, iniciada en octubre de 2024, ha sumido al país en una trayectoria de riesgo crediticio muy elevado. La situación plantea serias preocupaciones sobre la estabilidad económica de Senegal.