La participación de Senegal en la Copa del Mundo se ha visto ensombrecida por problemas internos relacionados con el pago de primas a los jugadores y dificultades para acceder a alimentos adecuados. Reportes indican que los futbolistas senegaleses han experimentado retrasos en el pago de bonificaciones prometidas. Esta situación ha generado tensiones dentro del equipo, afectando potencialmente su concentración en el torneo. Aunque no se han revelado detalles específicos sobre la magnitud de los retrasos o la falta de alimentos, la federación senegalesa de fútbol está trabajando para resolver estos inconvenientes. La situación surgió justo antes del inicio de la competición, creando un ambiente de incertidumbre. Se espera que las autoridades deportivas senegalesas tomen medidas para asegurar que los jugadores reciban sus pagos y tengan acceso a los recursos necesarios para rendir al máximo nivel.
