Senegal logró una contundente victoria 5-0 sobre Irak en su último partido del Grupo I, convirtiéndose en el primer equipo africano en marcar cinco goles en un Mundial. Pape Gueye fue la figura del partido con un doblete, mientras que Habib Diarra e Ismaila Sarr, este último con su tercer gol en el torneo, también contribuyeron a la victoria senegalesa. La expulsión temprana del defensor iraquí Rebin Sulaka, a los 13 minutos de juego, complicó aún más la situación de Irak. Con este resultado, Senegal mejora significativamente sus posibilidades de avanzar a la siguiente fase como uno de los mejores terceros de grupo, gracias a su favorable diferencia de goles. Irak, por su parte, abandona el torneo sin sumar puntos, tras una campaña decepcionante. El partido también se vio afectado por una lesión del portero iraquí Ahmed Basil, quien fue reemplazado en el descanso.