La temprana eliminación de Senegal en los octavos de final del Mundial ante Bélgica ha generado tensiones internas en el equipo nacional. Las diferencias se han manifestado entre las estrellas Sadio Mané y Kalidou Koulibaly, centradas en la situación del defensa Malang Sarr. Se rumorea que Mané habría estado presionando para el fichaje de Sarr por un club específico, mientras que Koulibaly habría mostrado reticencias. Esta discrepancia ha provocado un clima de tensión en el vestuario senegalés. La situación plantea interrogantes sobre la cohesión del equipo de cara a futuras competiciones. Se espera que las próximas conversaciones entre los jugadores y el cuerpo técnico aclaren este conflicto y restauren la armonía dentro del equipo.