Un joven pastor de 19 años está siendo juzgado en Koungheul, Senegal, por el asesinato de su sobrino de la misma edad, tras una disputa durante un juego de Ludo. Los hechos ocurrieron el 27 de abril de 2025 y escalaron de una rivalidad en el juego a un enfrentamiento fatal en una calle del pueblo. El acusado, armado con un machete, emboscó a su sobrino y lo atacó, provocándole una herida mortal en la garganta. Durante el juicio, el acusado alegó defensa propia, afirmando que su sobrino lo había cegado con una linterna. Sin embargo, la fiscalía argumenta que la violencia del ataque demuestra una intención homicida y ha solicitado cadena perpetua. La familia de la víctima exige 50 millones de francos CFA en concepto de indemnización y el veredicto final se conocerá el 28 de julio.