La selección de Senegal ha registrado una estadística preocupante al encajar 23 goles en sus últimas cuatro fases finales de la Copa del Mundo. El dato se consolidó tras la reciente derrota por 3-2 frente a Noruega, en el debut como seleccionador de Pape Thiaw. A pesar de mostrar momentos de juego convincentes, la fragilidad defensiva sigue siendo el principal problema de los Leones. Esta vulnerabilidad estructural ha transformado sus ambiciones competitivas en desilusiones numéricas recurrentes. Tras el encuentro, Pape Thiaw expresó su decepción al no haber logrado el resultado positivo esperado. El técnico subrayó la dureza del momento, pero instó a su equipo a enfocarse inmediatamente en el tercer partido. El objetivo actual es prepararse para el cierre de su participación en la competición.
