El gobierno senegalés ha incrementado los precios de los combustibles a pesar de la producción petrolera de Sangomar, debido al alza global de los hidrocarburos. Este aumento busca aliviar la presión financiera sobre las arcas públicas, asfixiadas por una creciente deuda estatal. La subida se produce ocho meses después de una ligera reducción anterior, pero la situación económica global revierte los esfuerzos. La deuda pública del Senegal representa una carga considerable para el país. La medida es una respuesta a las presiones del mercado internacional y a la necesidad de estabilizar las finanzas del Estado. La población senegalesa se enfrentará a mayores costos en el transporte, afectando diversos sectores de la economía.