Un maestro coránico en Diourbel, Senegal, ha sido condenado a 15 días de prisión y a una multa de 50.000 FCFA por maltratar a menores de 15 años y explotar su mendicidad. El acusado admitió haber encadenado a siete de sus talibés, de entre 9 y 14 años, para evitar que abandonaran su escuela. Alegó que actuó con el consentimiento de los padres y que la falta de recursos financieros le obligó a que los niños mendigaran para mantener el daara y sus necesidades. Los propios niños confirmaron el uso de cadenas y la obligación de mendigar ante el tribunal. A pesar de que la fiscalía solicitó una pena de dos años de prisión con suspensión condicional, el tribunal consideró al maestro culpable de violencia y explotación. El acusado lamentó la falta de apoyo financiero de las familias, pero fue hallado culpable y sentenciado.