El profesor Meïssa Diakhaté, constitucionalista de la Universidad Cheikh Anta Diop de Dakar, ha expuesto un desequilibrio estructural en las relaciones entre el poder ejecutivo y legislativo en Senegal. Según Diakhaté, el presidente de la República ostenta un poder significativo sobre la Asamblea Nacional, principalmente a través de la facultad de disolverla. Esta potestad, aunque constitucionalmente limitada en los primeros dos años de la legislatura y en situaciones de emergencia, sigue siendo un instrumento decisivo. El profesor describe esta situación como un “derecho de vida o de muerte” del presidente sobre la Asamblea. A diferencia del ejecutivo, la Asamblea carece de un mecanismo equivalente para destituir al presidente, limitándose a la moción de censura contra el gobierno, la cual, según Diakhaté, tiene una eficacia limitada. El presidente puede reformar su gabinete y evitar una nueva moción inmediata. Esta dinámica institucional perpetúa una asimetría en favor del poder ejecutivo, obstaculizando el trabajo parlamentario.
