Una reciente reunión en Diamniadio entre el presidente Bassirou Diomaye Faye y diversos representantes locales presentó serios problemas. El evento estuvo marcado por importantes fallos organizativos que afectaron el desarrollo del encuentro. Debido a problemas de acceso, numerosos alcaldes quedaron fuera del recinto. Esta situación generó un clima de frustración e incomprensión entre los líderes de las colectividades territoriales. El incidente ha puesto de relieve las deficiencias en la gestión de eventos oficiales de la presidencia. Los afectados expresaron su malestar ante la falta de coordinación logística. En consecuencia, lo que debía ser un diálogo constructivo estuvo a punto de convertirse en un fracaso total.