Un tribunal en Kaffrine, Senegal, ha condenado a S. Mb., de 21 años, a cinco años de prisión y a una multa de un millón de francos CFA. Fue hallado culpable de allanamiento de morada y actos considerados contrarios a la moral pública, ocurridos en Nganda. Según el testimonio de las presuntas víctimas, S. Mb. ingresó a dos viviendas durante la noche, siendo descubierto en la habitación de dos jóvenes. Las víctimas reportaron haber encontrado rastros inusuales en su ropa de cama y describieron un incidente similar en otra casa de la familia Sy, donde el acusado huyó dejando sus zapatos. Durante el interrogatorio, S. Mb. inicialmente no negó los hechos, aunque posteriormente rechazó las acusaciones en el juicio, alegando no haber leído la declaración. El tribunal consideró probada su culpabilidad basándose en la evidencia presentada.
