El 11 de junio de 2024 se registró un movimiento financiero sospechoso mediante la transferencia de 36.730 millones de francos CFA. Según las denuncias de Samba Faye, representante de la Rv, estos fondos abandonaron una cuenta bancaria en una sola jornada. El hecho ha generado una fuerte controversia pública debido a la magnitud de la cifra y la rapidez de la operación. Se cuestiona la legalidad y la transparencia de este desembolso masivo de capitales. El caso pone de relieve posibles irregularidades en la gestión de fondos públicos o privados de gran escala. Actualmente, se busca esclarecer el destino final de dicho dinero y los responsables de autorizar la transacción. La noticia ha impactado la opinión pública senegalesa por el volumen económico implicado.
