La derrota de Senegal ante Noruega ha generado una fuerte reacción entre los aficionados, quienes expresan su enojo e incomprensión en redes sociales. El seleccionador, Pape Thiaw, es el principal blanco de las críticas, acusándolo de arruinar las aspiraciones mundialistas del equipo. Los seguidores también señalan el desempeño de jugadores clave, especialmente el capitán Kalidou Koulibaly, a quien responsabilizan de varios goles encajados e incluso cuestionan su compromiso con la selección. Se denuncia una falta de organización y un individualismo perjudicial dentro del equipo. Los aficionados critican las decisiones tácticas y la gestión del grupo por parte de Thiaw, considerándolas inconsistentes y motivadas por el ego. La derrota se percibe como un punto de inflexión negativo para Senegal en su camino hacia el Mundial 2026. El ambiente en el país es de profunda decepción y frustración.