Noruega tomó la delantera en el partido contra Senegal gracias a una falla en la defensa senegalesa. El mediocampista Martin Ødegaard realizó un pase preciso a Marcus Pedersen, quien superó la línea defensiva. Kalidou Koulibaly intentó interceptar el balón, pero su despeje resultó impreciso, permitiendo a Pedersen avanzar hacia el arco. El delantero noruego disparó, siendo inicialmente detenido por Édouard Mendy, pero el balón finalmente ingresó en la portería. El gol de Marcus Pedersen al minuto 43 puso el marcador 1-0 a favor de Noruega. El error de Koulibaly fue determinante en la apertura del marcador.
