Las autoridades sanitarias de Senegal, junto con la Organización Mundial de la Salud y especialistas, han manifestado su preocupación por el creciente consumo de tabaco y nicotina entre los jóvenes. Datos recientes revelan que uno de cada cinco niños en Senegal ya ha probado tabaco, con una edad promedio de inicio de tan solo 7 años. Expertos denuncian las tácticas de la industria tabacalera, que incluyen sabores atractivos, empaques llamativos y el uso de redes sociales para dirigirse a los más jóvenes. A pesar de una reducción del 25% en el tabaquismo adulto, pasando del 6% al 4,4%, se advierte que los avances podrían verse amenazados por el auge de cigarrillos electrónicos, tabaco calentado y sobres de nicotina. El gobierno senegalés planea reforzar la lucha contra el tabaco a través de seis ejes prioritarios, incluyendo la prohibición de nuevos productos y el endurecimiento de las leyes. Se enfatiza que casi nueve de cada diez fumadores comienzan antes de los 18 años y se recalca que no existe un producto de nicotina sin riesgos.
