El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha emitido un diagnóstico económico contundente sobre Senegal, señalando un crecimiento acelerado de la deuda pública superior a las proyecciones iniciales. La misión del FMI en Dakar enfatizó que las presiones internas, especialmente el aumento del gasto estructural, ejercen una mayor presión sobre las finanzas estatales que las condiciones externas. El informe destaca la necesidad de restaurar la credibilidad presupuestaria y asegurar una trayectoria financiera clara para tranquilizar a los socios internacionales. El FMI subraya que la confianza se basa en resultados tangibles y disciplina fiscal, no solo en declaraciones de intenciones. Asimismo, insta a fortalecer los mecanismos de control, particularmente en el sector parapúblico, donde la transparencia financiera es limitada. La creciente masa salarial, que supera el ritmo de los ingresos, agrava la situación, requiriendo una gestión más rigurosa de las cuentas públicas. El FMI considera crítico el momento actual para los equilibrios macroeconómicos del país.