La selección senegalesa, campeona africana, obtuvo una contundente victoria sobre Irak con un marcador de 5-0 en su último partido de la fase de grupos del Mundial Femenino. Este resultado revitaliza las esperanzas de Senegal de clasificar a la siguiente fase como una de las mejores terceras clasificadas. El partido se desarrolló con un claro dominio senegalés, que demostró superioridad en ataque y defensa. La victoria podría ser suficiente para asegurar un lugar en los octavos de final, dependiendo de los resultados de otros grupos. El equipo senegalés busca continuar su participación en el torneo tras un desempeño prometedor. Este triunfo representa un impulso moral significativo para las jugadoras y su cuerpo técnico. La actuación de Senegal destaca su creciente competitividad en el fútbol femenino internacional.