El capitán de Senegal, Kalidou Koulibaly, analizó la derrota 3-1 ante Francia en su debut en la Copa del Mundo, describiéndola como frustrante pero evitando el pesimismo. Koulibaly reconoció que el equipo invirtió mucha energía mental en revivir el pasado, específicamente en la victoria de Senegal sobre Francia en 2002, lo que afectó su rendimiento. A pesar de la derrota, el jugador senegalés enfatizó la necesidad de corregir errores y mantener la unidad dentro del equipo. Koulibaly se mostró optimista de cara al futuro y ya se enfoca en el próximo encuentro contra Noruega. El partido contra Francia evidenció áreas de mejora para el equipo africano, que busca su primera victoria en el torneo. La concentración ahora está puesta en el siguiente desafío para asegurar sus posibilidades de avanzar en la competición.