El defensa senegalés Kalidou Koulibaly expresó su frustración por las restricciones de viaje impuestas por Estados Unidos que dificultan que familiares y seguidores africanos asistan al Mundial de fútbol. Koulibaly cuestionó la disparidad, preguntándose por qué los aficionados africanos no pueden tener el mismo apoyo que otras selecciones. Estas restricciones se deben a las políticas de visado estadounidenses, que complican la obtención de permisos para ciudadanos de varios países africanos. El jugador considera injusto que sus seres queridos y otros aficionados no puedan compartir la experiencia del torneo. La crítica de Koulibaly pone de relieve un problema recurrente en eventos internacionales celebrados en EE.UU. y la dificultad de acceso para ciudadanos de ciertos países. El debate sobre las políticas migratorias y su impacto en eventos deportivos ha resurgido a raíz de estas declaraciones.