La previa del partido entre Senegal y Bélgica por los octavos de final del Mundial está marcada por una creciente tensión en redes sociales. El origen del conflicto radica en mensajes de apoyo de algunos aficionados marroquíes a Bélgica, instándolos a derrotar a Senegal. Esta actitud ha provocado una fuerte reacción de usuarios senegaleses, quienes prometen "vengar" a Marruecos de manera contundente. Los intercambios, principalmente en la plataforma X, incluyen amenazas y provocaciones entre ambas aficiones, exacerbando la rivalidad. Algunos mensajes senegaleses se refieren a Bélgica y Marruecos como "hermanos" a los que derrotarán. Paralelamente, otros usuarios marroquíes advierten a Bélgica sobre la capacidad de Senegal para sorprender y eliminarles del torneo. El incidente ilustra cómo un evento deportivo puede convertirse en un enfrentamiento verbal entre comunidades de aficionados.