El senador estadounidense JD Vance ha exigido a Irán que reduzca su enriquecimiento de uranio, cuestionando la necesidad de combustible enriquecido al 60%. Esta demanda surge en un contexto de creciente preocupación internacional sobre el programa nuclear iraní. Vance no especificó las implicaciones de no cumplir con su demanda, pero su declaración subraya la postura firme de algunos funcionarios estadounidenses con respecto a las actividades nucleares de Irán. El enriquecimiento al 60% acerca a Irán a los niveles necesarios para construir armas nucleares, aunque Irán insiste que su programa es con fines pacíficos. La comunidad internacional observa de cerca las acciones de Irán, buscando garantías de que no se está desarrollando un arma nuclear. La exigencia de Vance intensifica la presión diplomática sobre Irán para que vuelva a cumplir con los términos del acuerdo nuclear de 2015.