La senadora australiana Bridget McKenzie, en una intervención en una conferencia conservadora en Londres, solicitó sanciones económicas a las universidades que promuevan la enseñanza de la "culpa blanca". McKenzie argumentó que estas instituciones deberían ser penalizadas por este tipo de contenido educativo. Además, abogó por una política migratoria más restrictiva, basada en la selección de inmigrantes según sus valores. La senadora propuso una evaluación más rigurosa de los solicitantes de inmigración, priorizando aquellos que compartan valores considerados afines. Sus declaraciones se realizaron durante un discurso principal en un evento conservador de relevancia internacional. La propuesta ha generado debate sobre la libertad académica y el papel de las universidades en la formación de la opinión pública. La senadora McKenzie representa al partido Nacional de Australia.
