El Senado de Estados Unidos ha limitado por primera vez la autoridad del presidente Trump en relación con el conflicto en Irán, aprobando una resolución que exige la aprobación del Congreso para continuar con las hostilidades. La medida, de carácter simbólico, fue aprobada con 50 votos a favor y 48 en contra, gracias a la ausencia de dos senadores republicanos y el apoyo de algunos miembros del partido contrario. Anteriormente, nueve intentos similares fueron bloqueados por la mayoría republicana. Aunque Trump puede ignorar la resolución, su aprobación, junto con una medida similar ya adoptada por la Cámara de Representantes, se interpreta como una señal de creciente disidencia dentro del Partido Republicano respecto a la política del presidente en Irán. Algunos republicanos han expresado dudas sobre los resultados de la guerra y cuestionan las afirmaciones de Trump. Líderes demócratas han criticado la gestión de Trump en Irán, argumentando que ha fortalecido al país y a sus aliados. La resolución no tendrá un impacto inmediato en el conflicto, pero representa un cambio significativo en la dinámica política interna estadounidense.
