El Senado de Estados Unidos, controlado por el Partido Republicano, aprobó una resolución que busca limitar la autoridad del Presidente Donald Trump para iniciar acciones militares contra Irán. La medida exige que Trump obtenga la aprobación del Congreso antes de continuar cualquier operación militar en territorio iraní. Esta votación representa una inusual reprimenda al Presidente por parte de su propio partido, reflejando preocupaciones sobre una posible escalada del conflicto en Medio Oriente. Es la primera vez en la historia que el Congreso utiliza sus poderes constitucionales para restringir el uso de la fuerza militar por parte de un Presidente. La resolución no es vinculante, pero envía un claro mensaje a la Casa Blanca sobre la necesidad de consultar al Congreso en decisiones de guerra. La aprobación se produce tras las tensiones crecientes entre Washington y Teherán, incluyendo el asesinato del general iraní Qassem Soleimani. Se espera que la medida enfrente resistencia en la Casa Blanca.
