El Senado de Estados Unidos aprobó una resolución que busca poner fin a la autorización para el uso de la fuerza militar contra Irán, marcando una clara oposición al presidente Donald Trump. La medida, aunque simbólica en gran medida, representa un revés para la Casa Blanca en un momento de negociaciones con Teherán. Trump criticó la resolución, calificándola de “mal momento” y defendiendo su política de máxima presión sobre Irán. La resolución busca obligar al Congreso a reevaluar la autorización de uso de la fuerza militar, vigente desde hace décadas. Analistas sugieren que la votación refleja una creciente preocupación en el Congreso por una posible escalada del conflicto con Irán. La aprobación de esta resolución no implica una retirada inmediata de las fuerzas estadounidenses, pero sí un mensaje contundente sobre los límites al poder presidencial en materia de guerra. La medida busca fomentar una solución diplomática al conflicto.