El Senado de Estados Unidos aprobó una resolución que busca restringir la capacidad del gobierno para emprender acciones militares contra Irán. La medida, aprobada el martes, intenta limitar el poder ejecutivo en relación con posibles conflictos bélicos. Sin embargo, analistas advierten que la resolución no necesariamente pondrá fin a las tensiones o a las hostilidades existentes. La aprobación refleja un creciente desacuerdo en el Congreso sobre la política exterior del gobierno actual. Aunque la resolución representa un revés para la administración, su impacto real en la situación en Irán es incierto. La resolución no garantiza la desescalada del conflicto, ni el cese de las tensiones geopolíticas en la región. La administración podría vetar la resolución, o encontrar formas de eludir las restricciones impuestas.
