A partir de julio, los trabajadores autónomos en la República Checa experimentarán una disminución en sus contribuciones a la seguridad social. Esta reducción se aplica a todas las personas que ejercen una actividad económica por cuenta propia. La modificación es resultado de una enmienda legislativa que revierte el aumento previamente implementado este año en la base de cálculo mínima para las cotizaciones. Anteriormente, esta base se había elevado del 35% al 40% del salario promedio. La nueva normativa tiene efecto retroactivo, aplicándose desde enero de 2024. Esto implica que los autónomos también recibirán un reembolso por las cotizaciones pagadas en exceso durante los meses anteriores. La medida busca aliviar la carga financiera de los trabajadores por cuenta propia.
