La Agencia Nacional de Administración Fiscal (ANAF) de Rumanía ha descubierto un esquema de evasión fiscal que supera los 15,4 millones de lei en una empresa de seguridad y protección. El fraude se basaba en dos componentes principales, diseñados para ser difíciles de detectar sin acceso a los datos fiscales. La empresa reportaba información incompleta en sus declaraciones fiscales, específicamente en la declaración D112, utilizada para reportar información de empleados. Los detalles específicos del esquema no fueron completamente divulgados en el informe inicial, pero se centran en la manipulación de datos laborales y financieros. Las autoridades están investigando a fondo para determinar el alcance total del fraude y las responsabilidades individuales. Este descubrimiento subraya la importancia de la vigilancia fiscal y el análisis de datos para combatir la evasión de impuestos. Se espera que la investigación continúe y se tomen medidas legales contra los responsables.